Crisis
Hace unos tres meses que no me encuentro en "casa", pero creo que la palabra casa queda demasiado grande, para mi casa u hogar es un lugar donde te tienes que sentir seguro, es decir, puede pasar de todo a las afueras de tu entorno, pero una vez retornas tienes que sentirte a gusto, que te encante mirarte y quererte, que solo pensar en volver resuelva todas la dudas o problemas del momento, es lo que creo, pero para mi ese lugar llamado casa en ocasiones era una presión tan fuerte que dolía, era una constante respuesta a todos mis fracasos, era como perder una batalla y retornar para que te sigan haciendo daño. Ese es el significado que podría darse a lo que se llama casa para mí.
Desde que estoy fuera y hablo o intento con otro idioma hacerme entender he tenido pequeñas crisis en las cuales he llorado en la soledad, he mirado mi reflejo en el espejo y he visualizado a una persona con ganas de vivir y superarse pero no avanza, no sé porque. A cada paso que doy, ya sea uno o dos, retrocedo tres o cuatro. A veces esos momento de derrota cansa, lastima a un ya por si maltrecho corazón como a un dolorido cuerpo cansado de recibir palizas.
En ocasiones me pregunto, ¿habrá sido bueno haber nacido? ¿merece la pena tanto sufrimiento? ¿Porqué? ¿Qué sentido tiene todo este camino lleno de incertidumbre como autodestrucción?
¿Mejorará?
La respuesta a esta última me aterra, a veces solo veo un camino que se acaba sin contemplación y eso me irrita, porque quiero avanzar, quiero dejar de mirar atrás, quiero dejar de sentir estos intensos sentimientos que me auto destruyen y me vulneran de una forma enfermiza.
Siempre hay el mismo consejo, ama tu ser, ama tú por completo, ama...
Da ese sentimiento donde tú seas lo primero, donde solo verte te alegre, donde sonreír no sea tan difícil.
Momentos complicados, situaciones complicadas y tristes recuerdos hacen que mi ser disuelva entre la amargura y soledad.
Sentimientos tan tristes y profundo no deberían existir, no estamos preparados para tener que soportar de forma constante esto. Eso es lo que pienso, eso es lo que siento.
Días buenos y malos, todos los hemos tenido en su pertinente momento, pero eso no debería ser una puerta a cada constante fracaso y auto lesión en nuestras decisiones.
Puedo contar las veces que he llorado, puedo sentir todavía la sensación de ardor y resentimiento en flor de piel. Puedo sentir las lágrimas cálidas resbalar, perderse entre mis labios apretados para evitar gritar, puedo sentir el punzón de rabia brotar de mi corazón. Puedo verme, triste, solitaria en el baño, mirándome, juzgándome y sintiendo pena, sintiendo tristeza, sintiendo un sinfín de malos sentimientos, un sinfín de palabras hirientes.
¿Cuándo vas a madurar? ¿Cuándo vas a superarlo? ¿Cuándo?
Ha pasado 16 años...
¿Acaso ese momento marcó un antes y después para siempre?
¿Marcó tanto que tengo que vivir con esta cicatriz por el resto de mis días? ¿No dicen que el tiempo lo cura todo?
¿Cuánto tiempo más tengo que durar de esta forma entre la vida y la muerte? ¿Entre despertarme día a día solo por compromiso?
En una ocasión pensé, para que mentir, a veces pienso de forma constante, qué morir sería tan sencillo, más fácil.
¿Pero hay valor en hacerlo?
¿Que cicatrices causaría con semejante decisión?
¿Sentirían ellos lo mismo que siento ahora por el resto de sus días?
¿Sería tan avariciosa? ¿Tan miserable de causar semejante herida?
Respirar por obligación, por deber, por...¿la familia?
¿Es lo correcto?
Comentarios
Publicar un comentario